Por qué el mindfulness es tu mayor herramienta de productividad

¿Cuál dirías que es tu herramienta de mayor productividad?  La mayoría de los profesionales o emprendedores probablemente mencionarían una plataforma de gestión de proyectos, una herramienta de control del tiempo o algún otro equipo diseñado para ayudarte a hacer más cosas al día. Sin embargo, podría haber algo mejor para incrementar tanto tu eficiencia, como tu nivel total de producción y, además, no requiere ningún equipo, ni una aplicación o una subscripción.

¡Que entre el mundo de la meditación mindful!  Esta es una práctica para aclarar tu mente de pensamientos distractores y existir en un estado descomprimido de tí mismo, aún si es solo por unos pocos minutos.  La idea es sentarse en algún lugar cómodo, preferiblemente libre de distracciones y dirigir tu atención hacia algo benigno, como el ritmo de tu respiración o un punto en la pared, pero no la última aplicación o la alerta distractora de tu teléfono.

Cuandoquiera que un pensamiento distractor entre en tu mente – y lo va a hacer – reconócelo, acéptalo y déjalo ir, regresando el foco de tu atención al punto original.  Con el tiempo, te harás más competente en esta práctica, hasta el punto en el que podrás deshacerte más fácilmente de pensamientos molestos o distractores en tu vida.

Entonces ¿Por qué es tan importante y efectiva tal herramienta para mejorar tu productividad?

Tiempo y conveniencia

Una de las grandes ventajas de la meditación mindfulness es su accesibilidad; técnicamente, puedes practicar sesiones de mindfulness de solo unos minutos y no necesitas de ningún equipo especial, ni de aplicaciones costosas para practicarlas.  Puedes hacerlas en tu automóvil, o en la oficina, o en tu casa y puedes hacerlas a cualquier hora del día (aunque es mejor si puedes hacerla habitualmente).  Esto significa que, literalmente, cualquiera puede usarla, haciéndolo mejor hasta con menos de 20 minutos de dedicación al día.

Conscientización emocional y auto-regulación

Tu productividad es determinada, desproporcionalmente, por tu estado mental.  Si tienes una mañana difícil (lidiando con el tránsito, el clima desagradable, etc.), eso tiene el potencial de comprometer tu efectividad todo el día, y un comentario negativo de un cliente o de un supervisor puede corromper tus pensamientos por una semana o aún más.  Pero con mindfulness, puedes aprender a separar tu yo consciente de tus reacciones emocionales viscerales; te puedes hacer mucho más consciente emocionalmente y obtienes la habilidad de regular tus emociones.  Todavía podrías enfurecerte, deprimirte o estar ansioso, pero esas emociones negativas desaparecerán más rápidamente y tendrán mucho menos poder sobre tu productividad a lo largo del día.

Tormenta de ideas y pensamiento crítico

Tu mente necesita tiempo libre para descomprimirse cuando esté en una “tormenta de ideas” (brainstorming) o tratando de resolver problemas complejos; por eso es por lo que siempre parece que te vienen buenas ideas después de tomar una ducha.  Dedicar tiempo regular a sentarse en silencio aclarando la mente te da esta oportunidad tan importante para permitir que se desarrollen tus ideas.  Y también te previene de gastar mucho tiempo en pensamientos distractores cuando estás tratando de centrarte en algo importante.

Dormir

La investigación ha mostrado que la práctica del mindfulness de manera regular te ayuda a tener un sueño mejor durante la noche.  Cuando te acostumbras a vivir en un estado de pensamiento transparente y los pensamientos divagantes ya no tienen el potencial de distraerte cuando estás tratando de dormir, puedes dormirte más rápidamente y permanecer dormido por más tiempo. Disfrutar de las 7 a 9 horas de sueño nocturno recomendadas puede mejorar tu atención, tus habilidades cognitivas y hasta tu salud.  Es uno de los hábitos más importantes que puedes desarrollar para ti mismo y el mindfulness puede ser el camino al éxito.

Estrés y ansiedad

El mindfulness te da la habilidad inmediata de deshacerte del estrés y la ansiedad, especialmente cuando se centran en las pequeñas cosas que salen mal (o que podrían salir mal) durante el día. Y, en primer lugar, las personas que practican mindfulness regularmente son menos susceptibles a sentimientos de estrés o ansiedad. Esto es bueno, no solo para ayudarte a mantenerte estable en el momento, sino también en mejor salud mental y física en el tiempo.

Empezando

Entonces, ¿qué necesitas para empezar con esta dramática y productiva habilidad?  Puedes asistir a clases de mindfulness o usar una aplicación para ayudarte con lo básico, pero esta no es estrictamente necesaria.  Por el contrario, todo lo que necesitas es un poco de tiempo para comprometerte con la práctica.  Como cualquier otra habilidad, lo harás mejor a medida que seas consistente haciéndola.

Empieza con una corta sesión -de tan solo unos 10 minutos- y solo date cuenta cuando tu mente empiece a divagar fuera de foco.  No te sorprendas si te distraes con frecuencia durante la sesión; por el contrario, solo nota lo que está sucediendo en tu mente.  A medida que ganes experiencia, trata de hacer sesiones más largas y experimenta con diferentes focos de atención.  Puedes no notar la mejoría en tu inteligencia emocional, paciencia o productividad inmediatamente, pero si lo haces consistentemente, lo harás mucho mejor.

Autor: Larry Alton, 5 de marzo, 2019 – Inc.com

Traducción: Gerardo Tálamo, Ph.D.

Gerardo Tálamo
Psicólogo, M.Ed., Ph.D.

Tutoría en Mindfulness, Coach Ejecutivo Certificado, C.C.L. Coaching Basado en Mindfulness

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